#Domingo: En mi país por Isaac Oré

“En mi país la poesía te habla
como un labio inquietante al oído
te aleja de tu cuna culeca
filma tu paisaje de Herodes
y la brisa remece tus sueños
–la brisa helada de un ventilador.
Porque una lengua hablará por tu lengua.
Y otra mano guiará a tu mano
si te quedas en mi país. ”

Enrique Verástegui
En Lima las paredes gritan, sacuden tu cuerpo en un silbido madrugador. Pero mi fría ciudad no es mi país, ni mi patria, mi fría ciudad es la muchacha más creída del salón. Cusco es mi Perú. Piura es mi Perú. Chiclayo, Trujillo, Máncora es mi Perú. Perú es Pacasmayo y viceversa. Perú es Iquitos y Tarapoto. Perú es el sol, la luna, los ríos, Machupicchu, Aguas Calientes, anacondas resplandecientes en Ayahuasca. Perú es la vida  en un tic tac del flash fotográfico. Perú es la sonrisa de gentes con ojos de atención. Perú es la sequía, el niño, 7.5 y 8.2. Perú son los congresistas, el presidente y toda esa tira de rateros eternos. Perú es mi patria sin patria, mi verdad, mi asesino, mi perro chusco, mi bello andar, mis playas y mis resacas, mis bares, y mis amores. Perú son sus poetas, sus pintores y Luchito Hernández. Perú es Vallejo en Montparnasse. Perú es el zambo Verástegui. Perú es Coricancha en dorado brillo. Perú son cuatro presidentes presos, justamente. Perú es mi familia y yo…

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#Domingo: En mi país por Isaac Oré

#Domingo: Nuestro Pan de Cada Día por Antonio Fernández

Han pasado ya dos años desde que salió nuestra revista número 15 con el tema del hambre y la situación en Venezuela solo ha empeorado. Por eso hoy queremos recordar este desgarrador texto que nos envió nuestro colaborador Antonio Fernández.

 

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Nuestro Pan de Cada Día

Cuando leí el tema de este mes de la Revista Demencia, me alegré mucho ya que unos días atrás estando en una cola para comprar pan escribí algo que encaja de forma increíble con el tema;  te puedo decir con certeza que ningún Venezolano come por gusto en este momento; todos los días nos tenemos que levantar con la angustia de “¿Qué comeremos hoy?”, tenemos que hacer una cola diaria para poder comer algo al día, ya sea de almuerzo o de cena, los desayunos se han ido al olvido (suena muy trágico y exagerado, pero así es).

Mi madre siempre nos decía que en una casa jamás puede faltar pan ni sal, ¿Por qué?, porque es el condimento y el alimento más barato y que cuando faltan en una mesa la cosa está mal (muy mal); ahora que soy grande y entiendo el precio de la vida, y aquí en Venezuela es el ALTO COSTO DE LA VIDA, puedo ver con mejor lucidez sus palabras; hace unos años el pan era el alimento más barato, ahora aun es barato cierto, pero hasta 100 veces más caro que todos los años anteriores.

“Danos hoy nuestro pan de cada día”, se ha convertido en la oración máxima usada, creo, hasta por los ateos; sin pan no hay barriga llena ni corazón contento; aunque me gusta más la versión que me ideé (en esa misma cola para comprar pan escuche a un señor diciendo lo mismo, ironía o simple juego de palabras), “Danos hoy nuestro pan de cada día, tarde y noche, amén”.

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#Domingo: Nuestro Pan de Cada Día por Antonio Fernández

Verbofobia y Zelofilia por María Magdalena Villa

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Verbofobia con sus 21 lunas, salió de paseo una mañana de frío intenso y se topó por casualidad con Zelofilia, que muy oronda y en dos zancos se dirigía al centro de la urbe. Una miró a la otra por encima del hombro y la otra agachó los ojos, para no toparse con su mirada arrogante.

Esa atracción producida por el sentimiento de envidia en Zelofilia, eran dos aguijones sangrantes en sus carnes, que por mucho que quisiera evitarlo quemaban todo intento por no sentir tal tortura que disfrutaba.

Verbofobia y su inmenso miedo a las palabras, a veces no se daba cuenta que pasaba de largo por los caminos de la integración, sin apenas poder respirar cuando a lo lejos escuchaba todos los improperios que la definían como una gran sombra de algún alfabeto.

Era linda madrugada, destinada para que ambas se visualizaran y aprendieran a conocerse bajo la luz de la luna, aunque Zelofilia era muy desconfiada y altanera, quería abrirse mundo para poder escribir en la piel que la habitaba desde hacía siglos.

Verbofobia desde pequeña sufrió las consecuencias de la fragmentación de los idiomas y no entendía ninguno, por eso sacarle una sola palabra era tarea de titanes, truenos o centellas y que el susto la obligara a balbucear alguna letra y otra. Un tiempo escogido por los dioses para conocerse.

Zelofilia se bajó de los zancos, Verbofobia la miró de reojo y se sentaron a la sombra de un viejo árbol florido y con el aroma de los cien mil pétalos.

¿Saben a qué universo pertenecen? Si desean liberarse escuchen con atención y por favor dejar que les hable un instante.

El viejo árbol sacó una libreta de apuntes, sus oxidadas gafas y les leyó una nota: La fobias vienen del planeta donde germinan ansiedades, del espacio de los temores donde nada es real y las filias son esos carruseles tan atractivos que como un circo se van quedando en las materias grises y hacen estragos en determinadas circunstancias o realidades. Las fobias son esos miedos que encadenan, las filias son esas atracciones de no controlan nuestras riendas.

Destinadas a conocerse y escucharme por un instante, no tienen necesidad de presentarse, porque han salido del mismo útero de vuestro planeta, en la misma bolsa y las diferencian sólo los segundos que las separan del tiempo, al nacer y ser desprendidas cada una por su lado, pero con los mismo genes.

Verbofobia con todo el miedo metido en su cuerpo soltó todas las palabras encadenadas en su consciente intelectual y en un abrazo a Zelofilia, se fundió en sus cabellos para pronunciarle al principio muy pasito y luego subiendo de tono, sin sonrojar sus mejillas el discurso que llevaba siglos atragantándose en su pecho: Sin buscarte, te encuentro por todos lados, no te llamo y acudes a mí para que te de refugio en mis lares, te metes en los rincones de mi habitad e intento ignorarte y tú persistes en atormentarme. ¿Por qué?

Zelofilia le toma la mano izquierda y le dice: Todo está solo sin ti. El encuentro inesperado de hace un instante es lo mejor que me ha pasado en siglos y quiero que habites en mi para sentir lo mejor, porque el que no arriesga, no gana y tú también eres de mi planeta distante, eres de mi sangre.

El árbol con una lagrima en cada hoja les habla: Unos lloran como fuentes de agua al brotar de la tierra, otros gimen con sus pensamientos y el miedo al olvido, porque la experiencia física no determina la belleza interior y ese pavor a la soledad de sí mismo, es la causa de que no conozcan detalles hermosos; la belleza interior no necesita más que un rostro y un corazón en un cuerpo, no arriesgan porque el pavor a los fracasos no permite que se liberen de sus cadenas y suelten las amarras de sus barcos.

Yo como árbol arraigado en un solo lugar, amo todas las semillas de mis flores izquierdas, una por una las de mis ramas derechas; amo cada trozo de mis flores y raíces esparcidas por los caminos de la vida. Amo todos mis espacios y también los algodones que limpiaron la sangre de un pájaro herido. Amo ahora el agua en que navegan y esas rocas que retienen los pasos, amo el crujir de los huesos caminantes y los pies descalzos reposados en mi vera, amo la sombra que ahora les abriga y las abraza para que se desprendan de sus miedos y atracciones.

Amo la voz de las luciérnagas que aturden a las malévolas intenciones de la crueldad humana. Amo el silencio de las voces y también la risa de los inocentes, pero no puedo amar el sacrilegio de los defectos implantados, por sociedades ahogadas en sus gritos de ira, amo la libertad porque sí se apaga y no la veo regresar, mi corazón se agita y muere.

Si sienten algo no es lo mismo que saberlo, si buscan algo no es lo mismo que encontrarlo; si vuestras manos sudan con mucha intensidad, sus rostros se ruborizan, sus ojos quieren salir de sus orbitas, la boca se les reseca y no pueden masticar por morderse la lengua, es que una fobia está haciendo estragos en sus mentes, más que en sus cuerpos y una filia los está devorando por dentro. Cuidarse, de cualquiera de ellas.

Ambas confesaron sus verdades, reconocieron que no son recomendables compañeras de viaje y que ser como son, les evita sacar a flote alguna virtud que escondida llevan dentro de sus equipajes.

En cada bosque caerán algunas hojas, en cada árbol reposará algún que otro nido, en cada nido nacerán polluelos si se cuidan de los depredadores y cada polluelo volará muy alto si les dejas las alas libres.

Un 5 de febrero de 2.013 a las 2:08 de un siglo presente dos presencias infatigables en los anales de la historia humana se toparon siendo dos nombres y terminaron siendo hermanas bajo las sombras de un viejo árbol.

Verbofobia con sus miedos específicos en ocasiones, como hablar en público, prometió al viejo árbol buscar ayuda concreta para que el miedo no la paralizara en sus compromisos sociales.

Zelofilia por primera vez tuvo paciencia al escuchar atenta las palabras de su gemela y experimentó lo bien que se siente cuando ningunos ojos la observan y mucho menos con la mirada fuerte y haciendo guiños de colérica vergüenza.

Viejo árbol, viejo árbol, gracias por enseñarnos en tan poco tiempo que existen seres tan sensibles a estados emocionales que con nuestra presencia podemos dañar, en donde no podemos nunca más llegar a habitar y seguir provocando cañadas de sentimientos incontrolables.

El viejo árbol sonríe y les regla un pétalo perenne para que nunca olviden una lección y que en vez de sentir miedo o atracción enfermiza deben enfocarse en la solución del problema y aceptar que cada caso de filias o fobias van en contracorriente de la armonía y eso, puede herir profundamente.

En un fuerte abrazo de fundieron y desaparecieron de este planeta.

 

María Magdalena Villa.

 

Verbofobia y Zelofilia por María Magdalena Villa

Revista Demencia #25: Raíces

Hola de nuevo queridos dementes :3 Llevamos un tiempo fuera, investigando y dándonos un tour por el hoy por hoy del arte y la literatura. Estamos muy contentos de comenzar el año con un número tan bonito, hecho por varios dementes nuevos y antiguos.

Les traemos un poco de las raíces de la humanidad, de los orígenes que hacen a cada ser humano especial, una entrevista a la banda mexicana MxCatrina que estuvo dando una gira por Colombia (de la cual vendrá una sorpresa para nuestros lectores) y también un par de reseñas y artículos muy interesantes.

¡Gracias a todos! Vendrán muchas sorpresas este año :3 No se las pierdan.

 

Revista Demencia #25: Raíces

Revista Demencia #25: Raíces

Revista Demencia #22: A la sazón del escritor

En #RevistaDemencia nos despertamos hambrientos y rodeados de suculentos platillos traídos de tierras lejanas.

Para ustedes nuestros preciados lectores les tenemos sorpresas deliciosas: escritores nuevos con una gran poder culinario y una sorpresa adicional a la revista que estarán recibiendo el fin de semana.

Para nuestros dementes escritores: Mil gracias por su esfuerzo y dedicación, a los nuevos bienvenidos y finalmente les dejamos una nueva convocatoria que esperamos deleite sus oídos.

Revista Demencia #22: A la sazón del escritor